“El punto de partida fueron los pedacitos de recuerdos de una chosita al lado de un arroyo con un paisaje imborrable, la mujer disciplinada, trabajadora, hacendosa y a su alrededor, en su cucurucho, brotaban las flores de diferentes colores.

La magnolia al lado de la pequeña cocina, el plumbajo en el patio al bajar a su labor, el rosal floreciendo y las begonias al salir de su tiendita.”

Recordar es volver a vivir.

XIKNAL Un hogar en el mar con el sabor de lo auténtico. Un lugar para volver a lo sencillo, despertar los sentidos y conectar con nuestra esencia.

Apenas entras en el hotel Xiknal, un universo de sensaciones recorre todo tu cuerpo. Los sentidos se despiertan y te hacen sentir en casa. A ti regresan los olores de la infancia, el sabor de unas sopas, el tacto de la tierra, el verde de lo vivo. Agudizas el oído y puedes escuchar el cantar de los cenzontles que anidan aquí, mientras un colibrí de pancita verde brillante se posa ante ti.
Xiknal significa “vuelo” en maya. Estas seis letras recogen la esencia de este lugar y el respeto por la cultura de esta tierra. Con este nombre hacemos honor a la tierra y a todos los que la habitan y habitaron. Antes de elegirlo, pedimos permiso a la isla, a la diosa Itzel y a todos nuestros antepasados.
Y Xiknal es también llegar a casa, un hogar donde retirarse para sentirse abrazado. Es amor de madre y abuela. Lo verdaderamente importante es la familia y ayudar a quien está a tu lado.

¡Pasa, estás en casa!

Te invitamos a vivir unos días en los que irás más allá de la propia estadía. Te invitamos a sentir, a descansar tus pasos y desacelerar tus ritmos para escuchar el latido Xiknal y el tuyo propio. 

Nuestro hotel casa Xiknal, hecho con nuestras propias manos y con mucho amor, combina la arquitectura tradicional de Quintana Roo con elementos elaborados artesanalmente traídos de todo México. Un toque de sencillez rústico que nos hace únicos. En nuestro pequeño hotel, todo es cuestión de detalle para que te sientas bien. 

Contamos con diez habitaciones acogedoras, con nombres de plantas y de los cuatro elementos (fuego, aire, tierra y agua), un jardín muy especial donde encontrarás plantas autóctonas y algunas traídas de otras partes de México, una palapa con todo lo necesario para poder cocinar al aire libre, una piscina y otro punto de encuentro, con vistas al jardín, donde poder hacer jugos, cafés, infusiones, y protegerse de los días lluviosos.

También hemos diseñado un espacio boutique en los que podrás adquirir algunas prendas tejidas en nuestro país u otros productos cien por cien mexicanos, elaborados con mucho corazón. Michoacan, Guanajuato, Chiapas, Oaxaca son algunas de las regiones presentes en nuestra tienda. 

Y nuestra maravillosa colección propia “Recordando a Vicenta” en la que hacemos honor a la bisabuela Vicenta, presente en cada uno de los rincones de Xiknal.

Imagina que un día te levantas y te dan ganas de ir al mercado. Al llegar allí los colores te atrapan y quieres probar las especias, las frutas jugosas y los deliciosos jugos. Compras algo y lo llevas a tu casa Xiknal, allí en la cocina que hay al aire libre, cocinas un delicioso plato a la mexicana para comerlo a la sombra del jardín. Con los sentidos desplegados y tu alma en el momento, saboreas lo bueno de la vida, mientras alguien a tu lado, pela un mango, lo corta, le añade un poco de picante y te lo ofrece para comer.

Imagina un lugar en una isla en el puedes llegar caminando a donde quieras, como la bisabuela Vicenta, que iba a todos los sitios a pie.

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